Detective Conan Wiki
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¡El detective acorralado! Dos grandes casos de asesinato en serie (Especial 2 horas)
Episodio 96
Título
Kanji 追いつめられた名探偵! 連続2大殺人事件
Romaji Oitsumerareta Meitantei! Renzoku Nidai Satsujin Jiken
Inglés Jimmy Kudo revealed!
Español ¡El detective acorralado! (Especial 2 horas)
Latino ¡El gran detective es atrapado!
Estrenos
Estreno Japonés 23 de marzo de 1998
Estreno Inglés Desconocido
Estreno Español 17, 18, 19 y 20 de abril de 2006
Estreno Latino Desconocido
Staff
Director Kenji Kodama
Guionista Michiyo Sakurai
Ilustrador Keiko Sasaki
Hiroto Yokote
Director de Episodio Yasuchiro Yamamoto
Keitaro Motonaga
Director de Animación Keiko Sasaki
Hiroto Yokote
Información
Temporada Cuarta
Personajes no Debut Conan Edogawa
Ran Mouri
Kogoro Mouri
Yukiko Kudo
Yusaku Kudo
Juzo Megure
Wataru Takagi
Eri Kisaki
Hiroshi Agasa
Kazumi Sanada
Personajes Debut Misao Yamamura
Caso resuelto por Conan Edogawa
Kogoro Mouri
Misao Yamamura (por Conan Edogawa)
Yusaku Kudo
Siguiente pista de Conan Actriz
Adaptado de Capítulos 131-138
Música
Opening Nazo
Ending Negaigoto Hitotsu Dake
Cronología
Anterior El asesinato en una cita de Kogoro
Número 096
Siguiente El asesinato del vino de despedida


¡El detective acorralado! (Especial 2 horas) es el episodio #096 de Detective Conan. Se trata de un especial de dos horas que en Occidente se divide en cuatro partes.

En este capítulo Conan se deberá a enfrentar a un doble caso de asesinato mientras intenta mitigar las sospechas de Ran, que cada vez tiene más claras las similitudes existentes entre él y Shinichi.

Sinopsis[]

El asesinato del mago[]

Yukiko Kudo enfadada con Yusaku

Yukiko está furiosa con Yusaku porque ha aparecido en casa borracho y con pintalabios en la mejilla.

Conan recibe una llamada de Yukiko Kudo, su madre, explicándole que cada vez está más preocupada por Yusaku. El padre de Conan ha vuelto a volver ebrio a casa, y Yukiko asegura que ya está harta de él y que ella también va a tener una aventura. Sin embargo, Conan no le da mucha importancia a lo que dice su madre, ya que sabe que lo que le gusta realmente a su padre son los misterios. El profesor Agasa, que ha oído la conversación, le recomienda a Conan que se tome un descanso de resolver casos y que salga con Ran por algún sitio.

Más tarde, cuando Conan llega a casa de Ran, se encuentra con Kogoro discutiendo por teléfono con su ex esposa, Eri Kisaki. Al parecer, Eri le ha encontrado una clienta para él, pero Kogoro se niega a aceptar su ayuda. Al ver que Ran no ha vuelto aún, Conan decide echarse una siesta en el sofá para esperar a la cena. Horas más tarde, Ran llega a la casa y, al encontrarse a Conan dormido con las gafas puestas, lo mira con ternura y se las quita para que no se le caigan. En ese momento, Ran ve el rostro de Conan sin lentes, y se da cuenta de que le resulta familiar. Conan se despierta instantes después, cayendo en la cuenta de que ya no lleva las gafas puestas, y se las quita a Ran de las manos, nervioso de que pueda reconocerlo. La chica, extrañada por su comportamiento, le pregunta que por qué no se las quita ni para dormir, a lo que Conan responde que ve muy mal y que se siente incómodo sin ellas.

Nanae Tsukumo consulta a Kogoro Mouri

Nanae Tsukumo pide a Kogoro que aclare el asesinato de su marido, un mago famoso.

Ran no tiene tiempo a hacerle más preguntas, porque en ese momento entra una mujer en la oficina: Nanae Tsukumo, la clienta que le recomendó Eri a Kogoro. Nanae explica que busca la ayuda de Kogoro para esclarecer la muerte de su marido, un ilusionista. Ella lo encontró tendido en el suelo del sótano donde solía practicar sus trucos, con la puerta cerrada con llave. Según la policía, había muerto envenenado por acónito. Kogoro no cae en qué es el acónito, a lo que Conan explica que es un veneno que se extrae de las raíces de la flor del mismo nombre. Ran, sorprendida por los conocimientos de Conan, le pregunta que dónde ha aprendido eso, a lo que él se inventa que lo sabe porque un villano de Yaiba el Enmascarado utilizó acónito.

Kogoro continúa la consulta preguntando a Nanae si estaba sola cuando encontró a su marido, pero ella responde que estuvieron en todo momento con ella. Su esposo, explica, era Motoyasu Tsukumo, un mago famoso. Al oír el nombre, Ran recuerda que fue con sus padres a uno de sus espectáculos cuando era pequeña, y se pone a buscar las fotos por los cajones. Mientras tanto, Nanae le cuenta a Kogoro que conoció a Eri Kisaki en ese espectáculo, y desde entonces, siempre ha sido la abogada de la familia. Ran encuentra por fin la foto de Motoyasu Tsukumo, pero en la misma página ve otra foto que la deja mirando a Conan, petrificada.

Entretanto, Nanae describe cómo son los tres aprendices de Motoyasu. Kazumi Sanada, el mayor, era el más aventajado y seguramente será el que suceda a Motoyasu; Mako Miyoshi, la única chica, es testaruda pero con un talento sin igual para la magia; y por último, Yuji Momochi, el aprendiz que llevaba menos tiempo, no es tan habilidoso como los demás, pero tiene algo especial. La tarde en la que murió su marido, Nanae y los tres aprendices estaban en el hotel Beika, preparando un espectáculo de magia. Kogoro le pregunta a la mujer si no cree que su marido pudo suicidarse, pero ella asegura que es imposible, porque pronto iba a ser el cumpleaños de su hija Ayano Tsukumo, y Motoyasu le había preparado una sorpresa con mucha ilusión.

Dos cartas pegadas entre sí

La extraña pista encontrada en el sótano dónde fue asesinado Motoyasu Tsukumo. Se trata de dos cartas de póquer, una jota de picas y un as de picas, pegadas una sobre la otra.

Seguidamente, Nanae muestra lo único extraño que encontró la policía en el sótano del mago: un par de cartas, el as de picas y la jota de picas, pegadas una sobre otra de manera descentrada. La policía las separó para investigarlas, pero no había nada escrito entre ellas. Nanae afirma que su marido nunca solía hacer números con cartas, y definitivamente nunca lo vio practicar un truco parecido.

Ran y Shinichi con Motoyasu Tsukumo

La foto que ha despertado las sospechas de Ran. En ella puede verse que Shinichi de niño tenía la misma apariencia que Conan.

Conan propone ir a la casa de Nanae para investigar el sótano de Motoyasu, pero Kogoro dice que esta vez irá él solo. Para sorpresa de Conan, Ran insiste a Kogoro con que le deje venir, que él sabe muchas cosas, de modo que al final los tres van a la casa de los Tsukumo. Al cerrarse la puerta de la agencia se cae al suelo el álbum de fotos, revelando la instantánea que había sorprendido tanto a Ran: una foto de ella y de Shinichi Kudo cuando eran pequeños, junto al mago Motoyasu Tsukumo. En ella puede notarse que Conan, sin las gafas, tiene la misma apariencia que Shinichi cuando era niño.

Conan, Ran y Kogoro y los aprendices de mago

Conan, Ran y Kogoro son recibidos con los trucos de magia de los aprendices de Motoyasu.

En la casa de los Tsukumo, Conan, Ran y Kogoro son recibidos por los trucos de magia de los tres aprendices de Motoyasu. Yuji Momochi asegura que la muerte de su mentor los ha afectado a los tres, algo que puede verse en los trucos de Kazumi Sanada, que últimamente comete errores a pesar de ser alguien muy perfeccionista. En el vestíbulo también está Ayano, la hija pequeña de Motoyasu, que llora porque su madre no va ir de compras con ella tal como le prometió. Mako Miyoshi la consuela ofreciéndose a acompañarla en su lugar. Nanae aclara entonces a Kogoro que aún lo le ha revelado a su hija que su padre ha muerto; en lugar de eso, le ha dicho que su padre ha viajado al extranjero.

Después de las presentaciones, Nanae conduce a Kogoro, Ran y Conan al sótano de su esposo, en el que practicaba y creaba nuevos trucos. La sala está decorada con retratos de todos los aprendices de mago que había tutelado a lo largo de su vida. Conan se fija en que sólo uno de ellos está limpio de polvo, Nanae explica que el chico de ese retrato era Yoshirou Kinoshita, el joven más talentoso que Motoyasu tuvo como alumno. Desgraciadamente, murió cuando sólo tenía veinte años, en un accidente durante uno de sus espectáculos.

Conan explica a Kogoro cómo ataron a Motoyasu Tsukumo

Conan demuestra a Kogoro cómo debieron atar a Motoyasu Tsukumo para que no pudiera abrir la puerta.

Entretanto, Kogoro ha estado inspeccionando el sótano y cree que Motoyasu realmente se suicidó, porque podía abrir la puerta desde dentro. Si no salió de la sala, concluye Kogoro, fue por decisión propia. Conan hace notar sin embargo que la víctima cayó al suelo en una postura muy extraña: de bruces, con el brazo bajo el cuerpo. Normalmente, cuando alguien es envenenado lo primero que hace es llevarse las manos al cuello. Nanae asiente, y dice que a la policía también le pareció extraña la posición del cadáver del mago. Tras ver una foto del Motoyasu utilizando unos anillos unidos a unos hilos finos que permiten hacer ver que se levitan objetos, Conan cree que a la víctima la ataron utilizando esos anillos, de ese modo, los hilos no dejaban ninguna marca en la piel.

Kogoro comprende entonces que Motoyasu Tsukumo fue envenenado y atado, y cuando llegó la policía, alguien aprovechó la confusión para cortar los hilos que lo ataban y dejar los anillos en los dedos. A pesar de ello, aún queda esclarecer porqué no llamó la víctima por teléfono en busca de ayuda, y el significado del as y la J de picas pegadas la una a la otra. Nanae explica que cuando encontraron a su marido asesinado, el teléfono estaba bajo un montón de cartas. Conan examina el aparato y descubre que el símbolo del botón de re-llamada se parece a las dos cartas pegadas entre sí. Todo parece indicar que con las cartas Motoyasu quiso dejar un mensaje pidiendo que se pulse el botón del teléfono, probablemente porque dejó una grabación explicando quién lo envenenó. Sin embargo, ninguno de los números entrados en la re-llamada parece que existe, Nanae dice que la policía concluyó que lo marcó la hija de Motoyasu jugando. Conan no está tan seguro de ello, y se apunta los números que hay guardados en el teléfono:

126871*32489*13548*1397

Conan cree que se trata de algún mensaje dejado por Motoyasu Tsukumo después de darse cuenta de que lo habían envenenado. Kogoro comprende que probablemente el asesino desconectó el teléfono al encerrar al mago, para evitar que éste pidiera ayuda. Cubrió el teléfono desenchufado con cartas para que, cuando encontraran el cuerpo de Motoyasu horas después, el asesino pudiera volver a conectar el teléfono disimuladamente. Motoyasu debió darse cuenta que la línea estaba cortada antes de morir, y utilizó la tecla de re-llamada para escribir un mensaje con los números de las teclas. Para evitar que su asesino se diera cuenta de lo que había hecho, volvió a cubrir el teléfono de cartas del mismo modo que estaban antes. Como pista extra, el mago pegó las cartas de as de picas y J de picas entre sí para que quienquiera que lo encontrara entendiera que debía pulsar la tecla de re-llamada.

Conan descifra el mensaje de Motoyasu Tsukumo

Conan intenta descifrar el extraño código que la víctima dejó en el teléfono.

Conan se da cuenta de que si se pulsan las teclas del teléfono en el orden indicado por el mensaje, se puede ver que siguen la forma de letras del alfabeto latino y del kanji japonés. Así pues, los números guardados en la re-llamada indican:

D-C-MA-KO

Parece que el mensaje dice el nombre de Mako Miyoshi, una de las aprendices de Motoyasu, pero aún no está claro que significan la D y la C del principio. Ran menciona que pueden significar Da Capo, D.C. en las partituras. En música ése es un término que indica que hay que volver al principio para repetir la melodía. Conan y Kogoro creen que eso significa que Mako va a volver a cometer otro asesinato: el de Ayano, la hija de los Tsukumo, que para colmo de males ha salido de compras con Mako.

Mako Miyoshi confiesa haber asesinado a Motoyasu Tsukumo

Mako Miyoshi confiesa haber matado a Motoyasu para vengar la muerte de su hermano.

Nanae manda venir a Kazumi Sanada y a Yuji Momochi y pronto todos se van a la zona comercial para buscar a Ayano y a Mako. Para su sopresa, es Mako quien acaba viniendo a ellos, llevando a Ayano subida a la espalda. La chica les dice que Ayano sólo está dormida, aunque había pensado inducirla al sueño eterno, tal y como hizo Motoyasu con su hermano. Mako revela entonces que su verdadero apellido no es Miyoshi, sino Kinoshita. Así pues, su hermano era Yoshirou Kinoshita, aquel aprendiz de Motoyasu que pereció en un accidente. Pero aquello no fue un accidente, cuando Mako tenía seis años y sólo tenía a su hermano como familia, vio como Motoyasu Tusukumo, envidioso por el talento de su pupilo, manipuló los grilletes de un truco del espectáculo de Yoshirou. Éste, que iba a hacer escapismo en una cuba de agua, no pudo liberarse de los grilletes trucados, y se ahogó.

Después de la muerte de su hermano, Mako fue adoptada por otra familia y adquirió el apellido Miyoshi. De ese modo, pudo convertirse en aprendiz de Motoyasu sin que él la reconociera, y así perpetrar su venganza. El asesinato de Yoshirou tuvo lugar el mismo día que ella cumplía siete años, de modo que mató a Motoyasu antes de que su hija Ayano cumpliera esa edad. También tenía planeado matar a Ayano, pero como la niña no tenía culpa de la muerte de su hermano, cambió de idea. Mako revela que le bastó con decirle a Motoyasu que quería enseñarle un nuevo truco para que éste se dejara atar las manos con los anillos y se bebiera el veneno sin sospechar nada.

Kazumi le dice entonces a Mako que Motoyasu sabía quién era ella y que tenía intenciones de matarle. Un día vio al señor Tsukumo mirándola a ella por la rendija de la puerta, mientras estaba abrazada a la foto de su hermano. Motoyasu le pidió entonces a Kazumi que no dijera nada. Por ese motivo, dice Kazumi, Mako ha logrado tal vez engañar a la policía, pero no a uno de los mejores magos de Japón. Al final, Mako se acaba entregando ella misma a la policía, alegando que no quiere que Ayano acabe sufriendo tanto como ella a su misma edad.

El detective acorralado[]

Con el caso del mago asesinado aclarado, Conan, Ran y Kogoro vuelven caminando a casa. De repente, Ran los interrumpe diciendo que se les ha olvidado comprar la cena. Ella misma se ofrece a ir con Conan a un supermercado 24 horas a comprarla, de modo que Kogoro se despide de ambos para esperarlos en la agencia.

Ran se encara a Conan delante de su casa

Ran se encara a Conan y le pide que confiese que él es Shinichi.

Sin embargo, para sorpresa de Conan, Ran no se dirige al supermercado, sino que se detiene frente a la casa de los Kudo. Con semblante serio, Ran le revela a Conan que sabe él es Shinichi Kudo. Su manera de actuar, de pensar y su nefasto talento para el canto son exactamente iguales en ambos. Conan intenta salir de la encerrona preguntando a Ran cómo puede ser Shinichi, si él es sólo un niño, a lo que ella responde que seguramente se ha encogido por alguno de los brebajes del profesor Agasa. Ran insiste, enfadada, en que confiese de una vez, pero Conan le dice, nervioso, que no tiene pruebas para acusarle. Ran sonríe entonces sarcásticamente y le informa que sí tiene una prueba: las gafas. La chica se las quita y le dice a Conan que tiene exactamente la misma apariencia que tenía Shinichi a su edad.

Cada vez más enfadada, Ran ordena a Conan que diga la verdad, pero el forcejeo es interrumpido por alguien inesperado que llega a la calle: Yukiko Kudo. La mujer explica que acaba de volver de Los Ángeles porque se ha peleado con su marido, Yusaku. Al ver a su madre, Conan piensa que ya no hay escapatoria porque se lo dirá todo a Ran. Ran aprovecha la situación para coger a Conan en brazos y preguntarle a la madre de Shinichi si conoce al niño, pero para sorpesa de ambos, Yukiko lo saluda llamándolo "pequeño Conan". La mujer le explica a Ran que Conan es el hijo de un pariente lejano del profesor Agasa, que es a la vez familiar lejano de ella. Yukiko sigue el juego preguntandole a Conan por su madre, Fumiyo Edogawa, pero Ran interrumpe a ambos diciéndoles que dejen de vacilarla, y que la capacidad de razonamiento de Conan es increíble para su edad.

Conan, Ran y Yukiko

Yukiko le sigue la corriente a su hijo para intentar convencer a Ran de que Conan no es Shinichi.

Yukiko le cuenta entonces a Ran que Conan seguramente aprendió todo eso de Shinichi, porque sus padres solían visitar a los Kudo a menudo, antes de enfermar. Conan añade que a él le encantaba Shinichi y las cosas que le enseñaba. Ran sigue sin quedar convencida, pero Yukiko le pregunta que si Conan fuera Shinichi, ¿cree qué él actuaría así? La chica se queda mirando a Conan, que se esconde detrás de Yukiko, asustado. Finalmente, Ran sonríe y pide discupas a Conan, diciéndole que se ha vuelto a equivocar y que para compensarle le preparará una deliciosa hamburguesa. Yukiko sin embargo la interrumpe, diciéndole a Ran que como hace mucho tiempo que no veía a Conan, quiere que pase un fin de semana con ella. Ran acepta y se despide de él, diciéndole que lo pase bien.

Después de que Ran doble la esquina, Yukiko pica a su hijo diciéndole que le debe una por haberle salvado el pellejo ante Ran, porque tenía entendido que había llegado a bañarse con ella. Tras hacerle unos arrumacos a su "hijito", Yukiko se lleva a Conan a casa mientras le cuenta que al verle de pequeño se siente como si hubiera rejuvenecido.

El caso del heredero impostor[]

Conan, Yukiko y la familia Yabuuchi

Varios miembros de la familia Yabuuchi sospechan que el tío Yoshifusa, que ha regresado de repente desde Brasil, es un impostor.

Por la mañana del día siguiente, Yukiko se lleva a Conan de visita a una amiga suya en Gunma, Hiromi Yabuuchi, que vive en una gran casa de campo. Resulta que Hiromi le había pedido ayuda a Yukiko para ver si era capaz de reconocer a Yoshifusa Yabuuchi, el hermano de su padre, que ha fallecido recientemente. Yoshifusa ha viajado desde Brasil, adonde había emigrado, para asistir al testamento, pero Hiromi explica que su tío ha tenido un comportamiento extraño desde su llegada, hace diez días. Además, él ha venido un joven brasileño llamado Carlos, el cual, según Yoshifusa, es su guardaespaldas.

Hidekazu Yabuuchi, el marido de Hiromi, cuenta que varios de los miembros de la familia creen que el anciano venido de Brasil no es Yoshifusa, si no un impostor que quiere aprovecharse de la herencia. Sin embargo, Hidekazu cree que no es tan raro que su suegro haya regresado repentinamente, pues según el abogado de su padre, éste dejó escrito que quien no asistiera a la lectura del testamento quedaría automáticamente desheredado. Esto ha provocado recelos a Yoshiyuki Yabuuchi, el hermano menor de Hiromi; a Keiko Yabuuchi, la pareja de Yoshiyuki; y a Machiko Yabuuchi, la segunda esposa del padre Yabuuchi.

Carta amenzadora a Yoshifusa Yabuuchi

El supuesto Yoshifusa Yabuuchi muestra la carta amenazadora que recibió.

Como la lectura del testamento tendrá lugar a las diez de la noche del día siguiente, los herederos han acordado buscar algo por la casa que les permita concluir si el supuesto Yoshifusa es un impostor o no. En el desván, Conan encuentra una foto del tío en un partido de béisbol, acompañado de Yukiko y Hiromi de niñas. Como Yoshifusa se hizo una cicatriz en una pierna cuando era jugador, Hiromi finge que se le caen las tazas del té para comprobar si el supuesto impostor tiene esa herida. En efecto, el anciano posee una cicatriz cerca del pie derecho, y se da cuenta de que los otros miembros de la familia sospechan de él. Al verlos, se ríe sarcásticamente y les dice que su hermano ya les había advertido de que eran unos intrigantes. Pero ese no es el único motivo para que contratara a Carlos de guardaespaldas; pues en Brasil recibió la siguiente nota amenazadora, escrita con recortes de periódico:

“No conseguirás la herencia. No vuelvas si no quieres acabar muerto.”

Conan, que aún no está seguro de que el anciano sea realmente Yoshifusa Yabuuchi, le pide que escriba “Feliz año nuevo” en un papel. Se demuestra entonces que el supuesto impostor es zurdo y hace la misma letra que habían visto en cartas que había enviado el tío Yoshifusa en años anteriores. Todo parece indicar que el sospechoso es realmente el tío de Hiromi.

Mientras la familia da un paseo por el exterior de la casa, Yukiko le pregunta a su amiga por el viejo pozo del patio, que ahora está vallado. Hiromi explica que el pozo está así desde que su madre se cayó en él hace quince años. Al parecer intentaba recoger flores del árbol de camelias que hay al lado, y en un momento dado resbaló y se cayó. Cuando la encontraron, ya muerta, llevaba una camelia en la mano. Pero el asunto no terminó ahí, cuenta ahora Yoshiyuki, porque durante el funeral irrumpió el hermano mayor de su madre hecho una furia y gritando que había sido asesinada. Nunca volvieron a saber de él, y Hiromi cree que puede que esté muerto, pues ya era mayor cuando ocurrió aquello. En el mismo momento en el que la amiga de Yukiko termina la historia, Conan ve a un hombre con gafas de sol espiando detrás de una de las puertas exteriores, pero huye antes de que él y Yoshiyuki lo alcancen.

Más tarde, durante la cena llama por teléfono Machiko Yabuuchi, la segunda esposa del padre de Hiromi. Se encuentra ahora en la comida de una boda, y dice que sólo quería avisar de que esa mañana compró algo de leña para calentar el baño. Yukiko aprovecha para bañarse, pero Conan se niega a acompañarla. Mientras tanto, pregunta a Hiromi sobre el tío Yoshifusa, y ella explica que cuando él se baña, Carlos se queda en el exterior para vigilar a los demás. Después de Yukiko es Yoshifusa quien acude al baño, al mismo tiempo, Machiko vuelve a llamar pidiendo a su nuera que mantenga el agua caliente por ella, porque no podrá volver hasta las once.

Los Yabuuchi encuentran a Machiko muerta

Los Yabuuchi encuentran muerta a Machiko, la segunda esposa del difunto padre de la familia.

Aproximadamente a las 22:10 Hiromi sale del comedor para echar más leña para el baño y de repente da un grito asustada. Conan, Yukiko y la familia Yabuuchi corre en pos de ella y les explica que acaba de ver al mismo hombre de antes escabulléndose por la puerta trasera. Conan se fija en que el cubo del pozo está en una posición distinta a la de antes, de modo que Hidekazu y Yoshiyuke suben la polea para inspeccionarlo. Lo que había al fondo les hiela la sangre: el cadáver de Machiko Yoshifusa, con una herida de apuñalamiento en el pecho. Además lleva una flor de camelia en la mano, del mismo modo que la primera esposa del padre Yabuuchi.

Ante lo ocurrido, la familia llama a la policía, y pronto llega una patrulla

Yamamura asustado por el cadáver de Machiko Yabuuchi

A pesar de ser detective, a Yamamura le dan miedo la sangre y los cadáveres.

Departamento de Gunma encabezada por el detective Misao Yamamura. Para sorpresa de todos, Yamamura no demuestra muchas dotes para investigar, y por si fuera poco también le tiene miedo a la sangre y a los cadáveres. A pesar de ello, logra recomponerse lo justo para dirigir la búsqueda del coche en el que tenía que haber regresado Machiko de la boda. Éste es hallado abandonado en un bosque cercano a la casa de los Yabuuchi. Nada más encontrarlo, Conan y Yukiko comprueban que el vehículo funciona perfectamente, pero hay dos objetos sospechosos en la guantera: un móvil y una caja de casette vacía.

A la mañana siguiente, después de haber dormido bajo vigilancia policial, la familia Yabuuchi es despertada por los gritos de un agente llamando al detective Yamamura. Acaban de encontrar el arma del crimen en el pozo: un cuchillo de cocina de grandes dimensiones envuelto en un chubasquero azul claro. Pronto llega a la casa el abogado de los Yabuuchi, que viene a leer el testamento del difunto patriarca de la familia. En un principio Yamamura propone posponer el acto, dado que aún no se ha identificado al asesino de Machiko Yabuuchi. Esto provoca una discusión entre Yoshiyuke y el tío Yoshifusa, que lo derriba con una llave brasileña. Las sospechas de Conan y Yukiko aumentan, ya que si Yoshifusa parece tan bueno en autodefensas, ¿por qué contrató entonces a Carlos de guardaespaldas?

Una flecha roza al supuesto Yoshifusa Yabuuchi

Una flecha de ballesta irrumpe en la lectura del testamento y por poco alcanza a Yoshifusa.

Al final la lectura del testamento tiene lugar pero con la observación de la policía. Poco antes de iniciar el radio cassette en el que el señor Yabuuchi grabó su testamento, Conan oye un extraño tic-tac. Segundos después, algo sale disparado del armario y casi alcanza al tío Yoshifusa. Keiko, la pareja de Yoshiyuke, grita que ha visto salir una flecha del mueble. Al abrir el cajón, la familia comprueba que ha salido de una ballesta programada con un temporizador.

La mayoría de los Yabuuchi cree que tanto el que mató a Machiko como el que puso la ballesta debe de ser la misma persona: el hermano mayor de la primera esposa del patriarca, que los había culpado a todos se su muerte en el pozo. Sin embargo, Conan les dice que no está tan seguro de eso: hay varias marcas en el tatami sobre el que ha caído la flecha. Eso prueba que probablemente la persona que colocó la ballesta practicó antes de la lectura para que la flecha no alcanzara a Yoshifusa, si no que sólo lo rozara.

Las pesquisas son interrumpidas por Yamamura, que pide a la familia no moverse, porque va a salir al fogón para examinar unas pruebas que acaban de encontrar los agentes. Conan y Yukiko lo siguen y encuentran al policía que ha hallado otra pista: una cinta de radiocasette que estaba sobre los leños. El oficial explica también que han analizado el arma del crimen, y sólo contiene las huellas de la víctima. Lo extraño es que éstas están una posición al revés de lo esperado de si Machiko Yabuuchi se hubiese suicidado. Conan se da cuenta de que la puerta trasera del baño conduce directamente a la zona del fogón y el pozo. Antes de regresar al comedor para escuchar la cinta que ha encontrado la policía, Yukiko encuentra una colilla tirada en el suelo, algo que la hace sonreír. Eso sí, no pronuncia ni una palabra de ello a Conan.

En el altar en el que tiene lugar la escucha de la cinta, Conan informa a su madre de que ya sabe quién es el asesino. Como no puede desenmascararlo con su aspecto de niño, pide a Yukiko que le haga de tapadera mientras utiliza la Pajarita Moduladora de Voz. Ella se niega alegando que antes Conan no quiso revelarle nada de lo que había descubierto, así que el joven detective se ve obligado a dormir a Yamamura para explicar sus deducciones a través de él.

Conan resuelve el misterio ante la familia Yabuuchi

Conan explica sus deducciones, ahora a través del detective Yamamura.

Conan explica que quien programó la ballesta que casi alcanzó a Yoshifusa fue Keiko Yabuuchi. La prueba está en que la sobrina de Yoshifusa gritó que había visto una flecha a pesar de que ésta salió disparada a gran velocidad y desapareció instantes después en el tatami, todo antes de que nadie tuviera tiempo de vislumbrarla. Keiko confiesa haberlo hecho nada más oír la deducción, y revela que tenía deudas y necesitaba tanto el dinero de la herencia que decidió asustar al tío Yoshifusa para que así huyera del testamento y no recogiera su parte. Además, la mujer jura que sólo quería asustarlo, no matarlo, y que ella no fue quien mató a la primera esposa del patriarca Yoshifusa.

Asesinato de Machiko Yabuuchi

El anciano Yoshifusa utilizó una llave brasileña para que Machiko se clavara el cuchillo ella misma.

Por otra parte, el que asesinó a Machiko Yabuuchi fue el tío Yoshifusa, pero en defensa propia. En realidad, la madrastra de Hiromi planeaba asesinar al propio Yoshifusa, por ese motivo creó una coartada que la alejara del lugar del crimen a la hora en que fue cometido. Volvió de la boda a las nueve, y antes de llegar a la casa llamó desde el coche con una cinta de grabación de fondo que hiciera pensar que aún estaba en la boda hacia alrededor de las diez. Una vez en la hacienda Yabuuchi cogió un cuchillo, se vistió con un chubasquero para no mancharse con sangre y se dirijo al baño para matar a su objetivo, el anciano Yoshifusa Yabuuchi. Por el camino se le cayó la cinta de la grabadora en los leños. Una vez en el baño, Machiko se dispuso a apuñalar a su víctima, pero para su sorpresa el anciano la contraatacó con una llave brasileña que provocó que se clavara el cuchillo a sí misma, he ahí la explicación de la extraña posición de las huellas dactilares del mango. Según Conan, Yoshifusa escondió en cadáver en el pozo de manera bien visible como advertencia a otros posibles rivales para la herencia, pues había sido puesto en guardia por la carta amenazadora que recibió hace días.

Nada más terminar Conan su deducción, una voz interrumpe el acto diciéndole que aún está muy verde. Se trata del hombre vestido con gabardina y gafas de sol que habían visto rondando la noche anterior. Éste se limita a decir que en la grabación del testamento quedará todo más claro. Siguiendo lo que dice, el abogado de la familia Yoshifusa inicia la cinta y enseguida se oye la voz del difunto patriarca.

“Quiero dejar constancia que lego toda mi herencia a las siguientes seis personas: a mi esposa Machiko, a mi hija Hiromi y a su marido Hidekazu. A mi hijo Yoshiyuke y a su mujer Keiko. Y por último, a Carlos.

Divido toda mi herencia a partes iguales entre estas seis personas.”

Todo el mundo se sorprende de que el testamento vaya dirigido a Carlos y no al tío Yoshifusa. El hombre de las gafas aclara entonces que el supuesto tío Yoshifusa es en realidad el guardaespaldas que contrató Carlos, el hijo del verdadero Yoshifusa Yabuuchi con una mujer brasileña. Tras decir esto, el desconocido se quita las gafas de sol y la vestimenta y revela su identidad: Yusaku Kudo, padre de Shinichi.

Carlos llora la muerte de Yoshifusa Yabuuchi

Carlos y Dickson Tanaka en el lecho de muerte de Yoshifusa Yabuuchi.

Yusaku continúa explicando que el impostor tiene la misma letra que el tío Yoshifusa porque él mismo le pedía que escribiera las cartas. Yoshifusa y el guardaespaldas de Carlos eran socios de una granja en Brasil que hace diez años quedó destruida por un tornado. El hermano del patriarca perdió un brazo entonces, de modo que desde ese momento la correspondencia la escribió su socio. El padre de Hiromi quiso que Carlos, el hijo de su hermano fuera uno de sus herederos porque Yoshifusa murió hace seis meses y continuó encargándose de la granja.

Cuando Carlos fue convocado para la herencia y recibió la carta amenazadora escrita por Machiko Yabuuchi, el socio de Yoshifusa, Dickson Tanaka, japonés de segunda generación en Brasil, decidió hacerse pasar por él para protegerlo de cualquier atacante en el testamento. Por último, Yusaku revela que supo de todo esto gracias a unas cartas que encontró escondidas en un almacén de la casa, que probablemente fueron ocultas por Machiko. Al terminar de escuchar al famoso escritor de misterios, Dickson confiesa haber matado a Machiko, pero Yusaku le dice que no se preocupe, porque ya que lo ha hecho en defensa propia, hablará con Juzo Megure, un inspector de confianza que conoce y que sabrá que hacer con él.

Al día siguiente, después de pasar la noche con la familia Yabuuchi y de la detención de Dickson Tanaka, Yusaku le revela a su hijo que estuvo escuchándolo todo el tiempo gracias a un transmisor que le dio el profesor Agasa. Conan asegura que si él hubiera encontrado estas cartas también habría resuelto el misterio correctamente, pero su padre le replica que ya sabía que el falso tío Yoshifusa era un impostor antes que él. La pista reveladora fue la cicatriz en el pie derecho, porque un jugador de béisbol zurdo siempre adelanta la pierna izquierda, de modo que la herida no debería haber estado en la derecha. Eso hizo sospechar a Yusaku, que se dispuso a buscar en el almacén y encontró esas cartas. Por último y con una sonrisa, le dice a su hijo que debería mejorar su poder de observación.

Yusaku y Yukiko se despiden de Conan en moto

Antes de despedirse, Yusaku y Yukiko advierten a su hijo de que cuide de Ran y no la subestime.

La conversación entre padre e hijo es interrumpida por Yukiko, que le pide a su marido que deje de hacer el engreído. Parece que aún sigue enfadada con Yusaku por haber llegado a casa borracho, pero acepta su ofrecimiento de llevarla a casa en moto. Conan regresa a la Agencia Mouri con sus padres y, antes de despedirse de ellos, Yukiko pide a Conan de que cuide de Ran, porque la sonrisa con la que se fue la última vez le dio mala espina. Yusaku corrobora a su esposa advirtiéndole que nunca subestime a las mujeres.

En la agencia de Kogoro Mouri, Ran recibe a Conan muy enfadada y le dice que el profesor Agasa le he contado todo. Conan se alarma y piensa de nuevo que Ran lo ha descubierto, pero resulta que el enojo proviene porque no le había dicho nada de cuándo volvería y en la casa de los Kudo nadie contestaba el teléfono. Al comprenderlo Conan suspira, aliviado.

Curiosidades[]

  • Este es el primer episodio de Detective Conan en ser animado digitalmente.
    • El siguiente episodio en tener animación digital fue el #219, ¡Reunión de detectives! Shinichi Kudo contra Kid el Ladrón (Especial 2 horas). Más tarde, el episodio #263, Doble misterio en Osaka: Los luchadores de Naniwa y el castillo de Hideoshi (Especial 2 horas), fue el tercero en ser animado por ordenador. A partir del episodio #284, Chinatown: deja vu bajo la lluvia (1ª parte), todos los episodios hasta la actualidad se animan digitalmente.
  • Esta es la segunda vez en la serie en la que Ran sospecha que Conan es Shinichi.
    • La primera vez que Ran tuvo dudas sobre la identidad de Conan fue en el episodio 7, La amenaza del regalo mensual. Tras este capítulo y tal como advierten Yusaku y Yukiko, Ran no queda del todo convencida y mantiene sus sospechas, que vuelven a manifestarse más adelante en el arco argumental La vida en peligro por una reaparición (Episodios 188 - 193).
  • Este es el primer especial de dos horas del anime Detective Conan.

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