Detective Conan Wiki
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Doble misterio en Osaka: Los luchadores de Naniwa y el castillo de Hideyoshi (Especial 2 horas)
Episodio 263
Título
Kanji 大阪ダブルミステリー 浪花剣士と太閤の城
Romaji Ōsaka Daburu Misuterii: Naniwa Kenshi to Taikō no Shiro
Inglés The Osaka Double Mystery - The Naniwa Swordsman and Toyotomi's Castle
Español Doble misterio en Osaka: Los luchadores de Naniwa y el castillo de Hideyoshi
Latino Desconocido
Estrenos
Estreno Japonés 7 de enero de 2002
Estreno Inglés Desconocido
Estreno Español 14, 15, 16 y 19 de marzo de 2007
Estreno Latino Desconocido
Staff
Director Yasuichiro Yamamoto
Guionista Kenji Kodama
Director de Episodio Akira Shimitzu
Director de Animación Maki Fujioka
Tomoyuki Matsumoto
Takahiro Kagami (aux.)
Información
Temporada Décima
Personajes no Debut Conan Edogawa
Heiji Hattori
Kazuha Toyama
Goro Otaki
Ran Mouri
Kogoro Mouri
Shizuka Hattori
Ginshiro Toyama
Heizo Hattori
Hiroshi Agasa
Personajes Debut Soshi Okita
Caso resuelto por Heiji Hattori (1ro)
Conan Edogawa,
Heiji Hattori
y Heizo Hattori (2do)
Siguiente pista de Conan Paraguas
Adaptado de Capítulos 314-321
Música
Opening Winter Bells
Ending Aoi Aoi Kono Hoshi ni
Cronología
Anterior La terrorífica leyenda de una nevada noche (2ª parte)
Número 263
Siguiente Enfrentamiento en los tribunales: Kisaki contra Kogoro (1ª parte)


Doble misterio en Osaka: Los luchadores de Naniwa y el castillo de Hideyoshi es el episodio #263 de Detective Conan. Se trata de un especial de dos horas que en Occidente se divide en cuatro partes.

En este capítulo, Heiji se enfrenta a dos casos de asesinato en los que, además de competir con Shinichi, buscará impresionar a su padre.

Sinopsis[]

Los luchadores de Naniwa[]

Heiji Hattori ha invitado a Conan, Ran y Kogoro a que asistan al torneo de kendo que se está celebrando en Osaka. Mientras da a Conan explicaciones sobre cómo llegar al pabellón de Naniwa, Heiji es interrumpido por Kazuha, que le recrimina que se esté escaqueando de los combates cuando ha venido su madre a verle. Hattori, sorprendido por la noticia, se limita a responder que está guardando fuerzas para enfrentarse a Soshi Okita, un estudiante de un instituto rival que le hirió el año pasado, obligándole a retirarse del torneo. Para colmo, Okita también tiene un increíble parecido físico a su rival de las deducciones, Shinichi Kudo.

Tarumi acusa a Hazamada de quitarle la novia

Un grupo de competidores de kendo no consigue motivar a un compañero ebrio.

Antes de encaminarse al pabellón, Heiji ve a un grupo de estudiantes vestidos con el hábito de kendo rodeando a otro de aspecto ebrio. Los integrantes insisten en que se levante del suelo y participe en el torneo, pero él les responde que ha perdido su trabajo y que bebe para olvidar. A uno de ellos, además, lo acusa de haberle robado la novia, y amenaza con contarle a todo el mundo lo que él sabe. Hartos, los universitarios lo dejan solo. Hattori se queda un rato mirándolo antes de que Kazuha le inste a volver al torneo.

Atsushi Tarumi asesinado en el vestuario

Encuentran a Tarumi aparentemente muerto, con una catana clavada entre las piernas.

De regreso al pabellón, Heiji vuelve a ver a los estudiantes de antes. Esta vez se encuentran esperando a que venga con ellos Atsushi Tarumi, el compañero ebrio. Como ven que no regresa, tres de ellos, Mineo Omotani, Noriyuki Doguchi y Takashi Kotegawa vuelven a los aseos donde lo dejaron. No lo encuentran en el mismo sitio, y lo buscan por los alrededores hasta que, abriendo el almacén, encuentran a Tarumi sentado junto a un plinto, con una catana clavada entre las piernas.

Asustados, los tres estudiantes se dividen para que Kotegawa avise a una ambulancia, Omotani llame a la policía y Doguchi vaya a buscar al cuarto miembro del grupo, Masamichi Hazamada, al que antes Tarumi acusó de quitarle la novia. Heiji los oye y les pide que le lleven al lugar del crimen.

Heiji encuentra a Tarumi muerto en la ducha

Vuelven a encontrar a Tarumi en la misma posición que antes, pero ahora ha aparecido bajo una ducha de los vestidores.

La sorpresa es mayúscula cuando, de regreso al almacén, se encuentran con que Tarumi ha desaparecido y que alguien ha dejado un muñeco de primeros auxilios en su lugar. Poco después llega la policía y unas empleadas del pabellón, que explican que antes ha llamado un hombre de voz extraña que les pidió que fueran al almacén y les dijeran que fueran a los vestidores de al lado de la piscina. Heiji y los universitarios van hacia allí, y en una de las duchas, con el grifo abierto, vuelven a encontrar al cadáver de Tarumi en la misma posición de antes.

La policía de Osaka no tarda en llegar al lugar, capitaneada por el inspector Goro Otaki. Otaki cree que el asesino ha trasladado la víctima a una ducha para despistar a la policía sobre su hora de muerte. Heiji reconoce la catana con la que han matado a Tarumi, es la misma con la que un viejo maestro iba a hacer una demostración en el torneo. Probablemente el asesino vio la espada en los vestuarios y la robó para cometer el crimen. Con seguridad, ha sido alguien que participa en el torneo.

Los sospechosos de haber asesinado a Atsushi Tarumi

Los cuatro sospechosos de haber asesinado a Atsushi Tarumi, de izquierda a derecha: Takashi Kotegawa, Masamichi Hakamada, Mineo Omotani y Noriyuki Doguchi.

De los compañeros de la víctima, el más sospechoso es Doguchi, el que fue avisar a Hazamada de que habían encontrado muerto a Tarumi, ya que fue el último en irse del almacén. Sin embargo, Kotegawa también dice que tardó en irse, porque en el patio pidió un móvil a unos estudiantes para llamar a la policía. Luego fue a comisaría, y calcula que debió tardar unos 15 minutos desde el pabellón.

Como Heiji no llega a ninguna conclusión, los cuatro ex compañeros de Tarumi abandonan el vestidor, alegando que tienen que avisar a la madre de la víctima. Otaki se fija en que Hazamada no lleva su nombre en el uniforme, pero él dice que debe habérsele caído.

En el exterior del pabellón, Heiji piensa en cómo pudo el asesino trasladar el cadáver del almacén a los vestidores, si para ir de un lugar a otro hay que pasar por zonas con bastante gente. Mientras investiga, se topa con Doguchi, al que pregunta a qué se refería Tarumi antes con lo de contar a todo el mundo una cosa sobre Hazamada. Asustado, Doguchi menciona un incidente entre él y la novia de Tarumi y sale corriendo.

Un estudiante vio salir a un luchador de kendo del vestuario

Un estudiante comenta a Heiji que vio salir a un enmascarado de los vestidores llevando una gran bolsa.

Unos estudiantes que pasan cerca le dicen a Heiji que también han visto a Doguchi correr antes esa misma mañana, y que mientras estaban sentados junto a los vestidores vieron a alguien saliendo vestido con el hábito de kendo y llevando equipamiento en una bolsa. Con esto, a Heiji se le ocurre que el asesino podría haber transportado el cadáver de Tarumi metido en una bolsa de deportes de kendo, y así no habría llamado la atención.

De repente, es interrumpido por Hazamada, que ha venido acompañado de Doguchi. Hazamada le dice que no debería sospechar de Doguchi, porque es incapaz de ver sangre, y le pide que los deje en paz de una vez. Tras esto, Heiji pregunta a los estudiantes de antes por los muñecos para prácticas de primeros auxilios que hay en el pabellón, y ellos le responden que hay dos, uno grande y uno pequeño.

Mientras Heiji se dirige al almacén, recibe una llamada de Conan, que le cuenta que él, Ran y Kogoro ya están en Osaka y se dirigen al pabellón en taxi. En el almacén, Heiji abre el plinto y en su interior encuentra lo que buscaba.

En esos mismos momentos, Kazuha se encuentra buscando a Heiji por el patio, para avisarle de que la final va a empezar. Desde el portal la saluda Ran, que acaba de llegar con Conan y su padre.

Al mismo tiempo que ellos hablan, una figura vestida con el equipamiento de kendo atraviesa el patio con una bolsa y llega al almacén. Una vez dentro, abre la bolsa y saca una botella de alcohol y un pañuelo manchado de sangre. Rociando el pañuelo con alcohol, el desconocido comienza a limpiar el plinto, pero alguien que estaba escondido entre las sombras se muestra y le dice que es inútil. Sorprendido, Kotegawa ve que es Hattori, que lo estaba esperando.

Heiji encuentra a Kotegawa en el vestuario

Heiji encuentra a Kotegawa en el almacén.

Heiji le explica a Kotegawa que, cuando él y sus compañeros hallaron a Tarumi con la catana clavada, este no estaba muerto aún, sino solo inconsciente. La botella que la víctima había estado bebiendo antes contenía un somnífero que Kotegawa le había añadido. Una vez estuvo dormido, Kotegawa solo había tenido que trasladarlo del pasillo al almacén, y allí manchar su ropa con pintura roja para que pareciera que, con la oscuridad del almacén, Tarumi estuviera cubierto de sangre. Luego, cuando él y sus compañeros lo vieron y pensaron que estaba muerto, Kotegawa pidió a Omotani que fuera a la policía para asegurarse de que no volviera. En cuanto a Doguchi, Kotegawa sabía que no volvería porque sabía que le tenía pánico a la sangre, y que siempre acudía a Hakamada para pedir ayuda.

Heiji explica cómo Kotegawa engañó a Tarumi

Kotegawa engañó a Tarumi haciendole creer que había matado a Hakamada mientras estaba borracho.

Pero entonces, interrumpe Kotegawa, ¿cómo pudo él trasladar a Tarumi a los vestidores sin llamar la atención? Hay que atravesar el patio, y los estudiantes solo vieron salir a un sospechoso vestido con el equipamiento y máscara de kendo. Heiji responde que, cuando Tarumi se despertó, Kotegawa le ordenó que fuera a los vestidores. ¿Cómo logró que le hiciera caso? Para explicarlo, Heiji abre el plinto y le muestra a Kotegawa lo que había guardado en él: un muñeco de primeros auxilios, vestido con el uniforme de kendo y manchado con pintura roja, imitando un cadáver real. Cuando Tarumi se despertó del somnífero con la catana en la mano, Kotegawa le enseñó el muñeco y le dijo que cómo podía haber matado a Hakamada. Tarumi, aún atontado por los efectos del somnífero, creyó realmente haber asesinado a Hakamada mientras estaba borracho, y siguió sin rechistar los consejos que le dio Kotegawa: que se llevara la catana y el equipamiento en una bolsa, y que fuera al vestidor de al lado de las piscinas, donde podría esconder el arma del crimen. También le dijo que se pusiera la máscara de kendo para evitar ser reconocido en el patio.

Mientras Tarumi iba hacia el vestidor con la máscara puesta, Kotegawa tomó un atajo para no ser visto y llegar antes. Cuando Tarumi llegó, Kotegawa empuñó su catana y lo mató de verdad. Lo colocó bajo una ducha para eliminar pruebas y para que la policía lo encontrara allí. Además, limpió la sangre y la pintura de las dos catanas. Una vez terminó, se puso la máscara que había usado Tarumi, y se llevó el equipo en una bolsa, para que a los del patio les pareciera que él era el mismo enmascarado que había entrado antes a los vestidores. Luego volvió al almacén del principio para limpiar la pintura roja que había dejado en el plinto y deshacerse también el muñeco, y allí se encontró con Heiji esperándolo. Hattori termina anunciando que Kotegawa no tiene escapatoria, porque su pañuelo ensangrentado es prueba irrefutable de que ha cometido el crimen.

Kotegawa intenta matar a Heiji con una catana

Kotegawa intenta matar a Heiji con la catana.

Kotegawa suspira y le dice a Heiji que, si se cree tan listo, sabrá por qué ha asesinado a Tarumi. Heiji asiente y le cuenta que, mientras investigaba, llamó a su universidad y pidió referencias suyas. Le explicaron que, durante un entrenamiento de kendo, un nuevo aspirante recibió un golpe tal que quedó inconsciente y terminó falleciendo. Quien dio el golpe debió ser Tarumi.

Kotegawa lo confirma, y añade que Tarumi le dijo a él y a sus compañeros que eran tan culpables como él, y que nunca debían decir nada a nadie porque eso arruinaría sus carreras universitarias para el resto de sus vidas. Así pues, Kotegawa lo mató como venganza, pero dice que nadie sabrá jamás que fue él. Con esto, saca su catana y le dice a Heiji que lo matará, y la policía pensará que habrá sido otra víctima del asesino de Tarumi, porque él tenía la coartada de no haber sido visto en el patio.

Al mismo tiempo, en los vestidores, Goro Otaki menciona a Kogoro que alguien llamó a la policía pidiendo que fueran a mirar al vestidor. Con esto, Conan piensa que el asesino quería evitar que registraran el almacén, y se da cuenta de que Heiji puede estar en peligro. Alertado, toma a Kazuha de la mano y los dos se van corriendo hacia el almacén. Sin embargo, al llegar descubren a Heiji sonriendo, con Kotegawa noqueado en el suelo. Por lo visto, el asesino no sabía que se las estaba tomando con Heiji Hattori, el cual anteriormente había vencido en un torneo de kendo a todo el departamento de policía de Osaka.

El inspector Otaki detiene a Kotegawa

El inspector Otaki detiene a Kotegawa.

Poco después, Kotegawa es detenido por el inspector Otaki. Al final, Heiji no ha tenido tiempo de ir al torneo, pero comenta que no importa, porque ha podido resolver un caso e impartir justicia.

Heizo Hattori y Ginshiro Toyama hablan sobre el tesoro del castillo de Osaka

Heizo Hattori y Ginshiro Toyama hablan sobre el caso del supuesto tesoro del castillo de Osaka.

El castillo de Hideyoshi[]

Por la noche, los Hattori invitan a Conan, Ran, Kogoro, Kazuha y al padre de esta a cenar. Tras la velada, Heizo Hattori se lleva a Ginshiro Toyama y a su hija en coche. Durante el viaje, Ginshiro le explica a Heizo que hay novedades sobre aquel cadáver calcinado que encontraron en el Castillo de Osaka hace trece años y que nunca pudieron identificar. Hace poco, encontraron otro cadáver quemado en el foso este del castillo, y llevaba guardado un trozo de cerámica parecido al que llevaba el cuerpo hallado hace trece años. Los investigadores creen que ambos fragmentos pertenecen al mismo objeto, pero el más reciente tiene grabado el número 848. Parece que la hipótesis que barajaban hace trece años, la de un supuesto tesoro escondido en el Castillo de Osaka, no iba tan desencaminada.

Por la mañana siguiente, Kazuha les hace una visita guiada por Osaka a Conan, Ran y Kogoro. Para disgusto de Heiji, no visitan la nueva central de policía que se está construyendo en la ciudad.

Los Mouri conocen a un grupo de turistas obsesionado con Hideyoshi

Conan, Ran, Kogoro, Heiji y Kazuha conoce a un grupo de turistas que juegan a rolear como antiguos personajes del período Sengoku japonés.

Durante la visita, conocen a un grupo de turistas que están jugando a un juego de rol relacionado con la época de Toyotomi Hideyoshi, el señor feudal que mandó construir el Castillo de Osaka en 1583. Uno de los turistas, un anciano llamado Arihiro Kasuya, hace el papel de Tokugawa Ieyasu, uno de los tres unificadores de Japón, junto a Hideyoshi y Oda Nobunaga. Toshiaki Fukushima, un hombre joven, hace de Akechi Mitsuhide, el general que se rebeló contra Nobunaga, interpretado por Shigehiko Wakisaka. Nene, la esposa de Nobunaga, es roleada por Maho Katagiri, la única mujer del grupo. El único que falta es el compañero que interpreta a Hideyoshi. Wakisaka dice que estuvo con él hace un momento, pero que sonó su teléfono y se alejó para hablar en privado. Cree que deberían esperarlo para almorzar todos juntos. Heiji y Kogoro, abrumados por el extraño grupo, instan a Ran y a Kazuha a irse a comer para “alejarse de esos chiflados”.

Mientras tanto, en los lavabos, Yuji Kato, el turista que hace de Toyotomi Hideyoshi, observa un viejo pergamino con el ideograma 龍 (“dragón”) escrito. Extasiado, murmura que por fin ha encontrado el tesoro de Hideyoshi, aunque hubiera perdido la esperanza hace trece años.

Yuji Kato aparece ardiendo en el tejado del castillo de Osaka

Yuji Kato aparece en el tejado del castillo de Osaka quemándose vivo.

Kato agarra el paraguas de Heiji antes de morir

Antes de morir, Kato agarra el paraguas de Heiji y pronuncia el nombre «Nobunaga».

Más tarde, al anochecer, Conan, Ran, Kogoro, Heiji y Kazuha se disponen a volver a casa, pero Kazuha se da cuenta de que ha perdido el monedero. Por las cercanías del castillo de Hideyoshi, se encuentran de nuevo con los turistas de antes, que vuelven a estar buscando al compañero que hace de Toyotomi Hideyoshi. De repente, se oye una explosión en uno de los tejados del castillo, seguido por unos gritos agonizantes. Una figura envuelta en fuego azulado resbala por el techo y cae en picado al pie del castillo. Conan y Heiji van directos a ella, y apagan el fuego con la ayuda de una manta. Con el cuerpo calcinado, el hombre que acaba de caer se agarra con fuerza al paraguas de Heiji y susurra «Nobunaga» antes de morir.

La policía de Osaka, dirigida por el inspector Goro Otaki. Kogoro le explica que se trata de Yuji Kato, pues los amigos de la víctima lo han identificado gracias al pin de Hideyoshi que lleva puesto. Kogoro cree que ha sido un suicidio, y Otaki le comenta que parece que allá donde va parece que siempre se comete un asesinato. Kogoro le replica que Heiji se topa con aún más casos que él, y que ahora mismo está investigando el tejado del castillo con Conan.

Heiji les muestra el mechero a Kogoro y a Otaki

Heiji muestra el mechero hallado en el lugar del tejado donde se prendió Kato.

Poco después, Heiji y Conan regresan abajo y traen la prueba que han encontrado en el tejado: un mechero que los compañeros de la víctima reconocen como el de Kato. Kogoro opina que eso demuestra que ha sido un suicidio, pero Heiji contesta que eso no es muy seguro: el mechero estaba con la tapa cerrada, y alguien que acaba de prenderse fuego no se preocupa de cerrarlo. Otaki comenta que a lo mejor la tapa del mechero se cerró al caer al suelo. Heiji también explica que en el tejado había una marca con la forma de un cuarto de círculo, justo debajo del mechero, como si hubiera habido un objeto puesto antes, porque no estaba mojada por la lluvia, pero desconoce qué es lo que podía ser. Sin embargo, puede tener que ver con unos fragmentos que había esparcidos por el tejado.

Tras esto, Otaki se dispone a examinar los objetos personales de Kato: su cartera, su reloj, el móvil, las llaves, un paquete de tabaco, un trozo de algo y un pergamino. Al abrirlo, ve que está medio quemado y que solo tiene escrito el ideograma 龍 (“dragón”). También toma el fragmento y Heiji se fija en que parece un trozo de cerámica. Al oírlo, Kazuha menciona que la noche pasada escuchó a su padre y al de Heiji hablando sobre un caso donde se encontraron cadáveres junto a fragmentos de cerámica cerca del castillo de Osaka. Según parece, esos trozos parecen formar parte de un tesoro. Conan se acerca el fragmento para verlo mejor y se da cuenta de que tiene unos puntos brillantes: fragmentos de oro.

Heiji le recuerda a Conan que antes de morir, Yuji Kato agarró su paraguas con fuerza. Conan cree que quería referirse a la lluvia, Heiji le responde que eso le hace recordar a las Piedras de Ryukio, las cuales están a ambos lados del Portón de los Cerezos del Castillo de Osaka. Reciben ese nombre porque cuando llueve, el papel que las cubre se moja y aparecen sobre ellas las siluetas de un tigre y un dragón.

De repente, se dan cuenta de lo que eso significa, y Heiji le quita precipitadamente el pergamino del dragón a Otaki. Tal y como en las puertas, cuando el pergamino se moja con la lluvia aparecen nuevos símbolos. Mientras tanto, Arihiro Kasuya llama a alguien de los alrededores, pidiéndole que no haga nada, porque la policía aún no se ha ido.

Aparecen más escrituras cuando el pergamino se moja

Al mojarse el pergamino con el agua de lluvia, aparecen nuevas palabras y dibujos.

Heiji le muestra ahora a Otaki y a Kogoro su nuevo descubrimiento: el pergamino del dragón está hecho de varias capas de papel superpuestas, así que cuando se mojan las superiores, aparecen los mensajes escritos en las capas inferiores. El dibujo que estaba oculto es el de una calabaza, símbolo de la bandera de Hideyoshi. Parece indicar que el tesoro está en una calabaza de cerámica, pero también pone que no debería medir más de 30 cm, por lo que, aunque estuviera llena de oro, no debería suponer un gran tesoro. Sin embargo, Heiji les recuerda que, según la historia, Hideyoshi tenía la costumbre de añadir calabazas a su bandera a medida que acumulaba riquezas, y desde entonces, la calabaza se consideró un símbolo de riqueza. Se dice que llegó a reunir 1000 calabazas de cerámica repletas de oro.

Ginshiro Toyama habla del caso del tesoro del castillo de Osaka

Ginshiro habla de anteriores hallazgos de cuerpos en las inmediaciones del castillo de Osaka.

Para Heiji, Yuji Kato y las otras dos víctimas halladas anteriormente con un trozo de cerámica iban todas tras el tesoro de Hideyoshi, pero alguien que también codiciaba el botín las asesinó. El 848 que había escrito en el fragmento hallado por su padre y Ginshiro Toyama seguramente numeraba una de las 1000 calabazas de cerámica. Pero si en el pergamino estaba escrito el carácter 龍 (“dragón”) y está basado en las Piedras de Ryukio, entonces debería haber otro con la palabra 虎 (“tigre”). Quien ha hablado es Ginshiro Toyama, que acaba de llegar porque lo llamó Kazuha. Pronto, los acompañantes de Yuji Kato piden a la policía poder retirarse al hotel para luego volver, a lo que Otaki permite, con reticencia. Al escuchar la voz de uno de ellos, a Ginshiro le viene a la mente un caso del pasado. Por su parte, Kazuha y Ran piden permiso para ir a cenar a un restaurante.

Mientras las dos chicas cenan, Heiji y Conan continúan investigando los alrededores y hallan una pila eléctrica al pie del castillo de Osaka. Eso demostraría que la muerte de Yuji Kato no fue un suicidio, sino un asesinato.

Ran y Kazuha ven a alguien prendiéndose fuego

Ran y Kazuha ven a alguien prendiéndose fuego sobre un puente del parque del castillo.

Ran y Kazuha ven el cadáver de Katagiri ardiendo en el estanque

La figura cae al agua, aún en llamas.

De regreso al castillo, Kazuha y Ran ven a una figura con paraguas parada en uno de los puentes del parque. Dándoles la espalda, la silueta enciende un mechero y se lo acerca al abrigo. De repente, la persona se ve envuelta en llamas y se lanza al estanque de abajo. Kazuha da un grito y, mientras ella y Ran contemplan horrorizadas a la persona aún ardiendo en el agua, otra figura con paraguas llega al puente. Al ver a las dos chicas aún allí, da media vuelta y huye corriendo.

La policía encuentra el cadáver de Maho Katagiri

Maho Katagiri es quien parece haberse suicidado en el puente.

Poco después, la policía, que había oído a las chicas, llega al lugar y saca del estanque el cadáver calcinado. La víctima es Maho Katagiri, la mujer que interpretaba a Nene en el juego de rol de los miembros del viaje organizado. La causa de muerte ha sido un impacto en la nuca, así que seguramente se golpeó con una viga del puente al caer al agua. También parece que ha sido un suicidio. Heiji, alterado por que haya habido otra muerte tan cerca de la policía, se abalanza sobre el cuerpo de la mujer para buscar alguna prueba que demuestre que ha sido asesinada, pero es de repente noqueado por un puñetazo.

Heizo golpea a Heiji

Heizo golpea a Heiji.

Quien acaba de golpearle es su padre, Heizo Hattori, jefe de la comisaría de Osaka. Heizo, enfadado por el comportamiento de Heiji, le asegura que está harto de que estorbe en los asuntos de la policía porque le gusta “jugar a los detectives”, y lo llama inútil antes de pedirle que quiere verle fuera de su vista. Otaki intenta calmarle diciéndole que quizá está siendo demasiado duro con el chico, pero Ginshiro le susurra que ese es el modo particular que tiene Heizo de preocuparse por su hijo. Tras la reprimenda, Heizo anuncia que no es necesario que la policía siga investigando un caso tan insignificante, y que dos agentes serán suficientes para vigilar la zona por el momento. Ginshiro, que conoce bien a su amigo, sabe cuál es la verdadera intención de esa orden en apariencia desacertada.

Después de que Heizo se haya ido, Otaki le pregunta a Heiji por qué cree que la señorita Katagiri fue asesinada. Heiji le pide que mire más de cerca el abrigo de la mujer. Bajo el brazo hay tres marcas idénticas que parecen hechas con sangre. Para Heiji, el asesino debió matar a la señorita Katagiri antes de que Ran y Kazuha la vieran en el puente, probablemente con un golpe contundente a la cabeza. La sangre de la víctima salpicó al asesino, de modo que esta pasó de nuevo a la ropa de la mujer cuando el asesino la cogió en brazos, ya muerta. Cuando Kazuha y Ran vieron a la silueta del puente prendiéndose fuego, llegaron a la conclusión que habían visto a Maho Katagiri suicidándose, pues estaba muy oscuro para ver con claridad. Las dos chicas no lo tienen muy claro, y dicen que la mujer se movía y parecía que sufría mucho mientras ardía.

Tras la explicación, llegan al lugar los tres miembros del viaje organizado restantes: Arihiro Kasuya, Toshiaki Fukushima y Shigehiko Wakisaka. Kasuya dice que mientras tanto estuvo cenando en un restaurante a 5 minutos del castillo. Wakisaka cuenta que también, pero que cenó en otro restaurante. Por último, Kasuya explica que volvió al hotel junto a Maho Katagiri para cambiarse de ropa, pero que una vez allí se separaron.

La foto que estaba en el bolsillo de Maho Katagiri

La policía encuentra una foto en un bolsillo de Maho Katagiri. A la derecha están la propia Maho y Yuji Kato, más jovenes. Al centro-izquierda está Hirano, el hombre que organizó la excursión a Osaka. Pero aún no se conocen las identidades del anciano y el hombre de la izquierda.

Entretanto, la policía científica encuentra otro trozo de cerámica en uno de los bolsillos de Maho Katagiri. También han hallado una foto de grupo, en la que aparece un anciano mostrando un pergamino acompañado de cuatro jóvenes. Dos de ellos son Yuji Kato y Maho Katagiri, con una apariencia más joven, eso demuestra que ambos se conocían antes del viaje. Kasuya, Fukushima y Wakisaka reconocen a otro de los jóvenes de la foto, llamado Hirano. Kasuya explica que Hirano fue el hombre que organizó el viaje, el hotel e incluso el juego de rol. Sin embargo, poco antes de que se fueran de viaje, les dijo por su página de internet que no podría venir. Antes de marcharse de nuevo, los tres hombres le dicen al inspector que deberían interrogar a Hirano.

Al verlos irse, Conan comenta a Heiji que las marcas de la ropa de Maho Katagiri parecían de una cremallera. Heiji responde que está de acuerdo, pero que no entiende qué llevo al asesino a cambiarse la ropa para ponerse una que llevara una cremallera. Además, el criminal pudo hacer caer el cuerpo de Katagiri al agua con una cuerda cuando viera a alguien pasando por el puente, en este caso Ran y Kazuha, pero no entiende cómo pudo prenderlo tan fácilmente, y hacer que el cadáver se moviera como si sufriera. Mientras hablan, se levanta mucho viento, y el paraguas de Ran sale volando para luego ir cayendo suavemente. Con ese incidente, Conan y Heiji acaban de entenderlo todo, y salen corriendo para buscar a los tres sospechosos.

Más tarde, se enteran de que solo uno de ellos está en el hotel, y que los otros dos aún no han vuelto. Por una calle ven a Arihiro Kasuya andando solo, y deciden seguirlo, sin darse cuenta del grupo de sombras que les observa desde un callejón.

Un desconocido apresa a Conan sin que Heiji se dé cuenta

Un desconocido apresa a Conan sin que Heiji se dé cuenta.

Kasuya llega andando hasta una de las naves del puerto de Osaka. Cuando están en el interior, Heiji le pide a Conan que prepare uno de sus somníferos, pero mientras lo hace, es agarrado por un desconocido sin que Heiji lo vea. Heiji, pensando que le ha venido un apretón, decide seguir al anciano, para no perderle de vista.

Kasuya se reúne con Wakisaka

Kasuya se reúne con Wakisaka en una nave industrial abandonada.

Kasuya sigue subiendo por unas escaleras hasta llegar a una plataforma superior. Allí, junto a un barril con fuego, está esperándole Shigehiko Wakisaka. Kasuya le pregunta si ha traído lo que le pidió, y Wakisaka le responde que sí, señalando el interior de una caja. Kasuya se dispone a remover la caja, pero no ve nada por la poca luz que hay. Wakisaka le aconseja que encienda la linterna que hay en ella, pero en ese momento Heiji sale de la sombra y le advierte que él no lo haría.

Heiji explica cómo Wakisaka mató a Kato

Heiji explica que Wakisaka mató a Kato trucando una linterna para que estallara al encenderla.

Heiji le explica a Wakisaka que iba a matar a Kasuya con el mismo truco que usó para acabar con Kato y con Katagiri. Wakisaka los sedujo diciéndoles que había encontrado el pergamino del tigre, algo que les ayudaría a encontrar el tesoro de Hideyoshi. Engañar a Kato fue fácil: Wakisaka solo tuvo que esconder el pergamino debajo de una de las tejas del tejado del castillo de Osaka y decirle que estaba allí. Por eso Kato subió al tejado y, para que nadie lo viera, prefirió hacerlo de noche. Como no veía bien, encendió el mechero para alumbrarse, y vio la linterna que Wakisaka había dejado para él. Lo que Kato no sabía es que Wakisaka había trucado la linterna para que estallara en cuanto fuera encendida.

La linterna se hizo añicos al explotar, y Kato cayó al suelo en llamas junto a su mechero, haciendo que pareciera que él mismo se había prendido fuego. La marca seca que había en el tejado con forma de cuarto de círculo se formó cuando Kato dejó caer su mechero encima de la marca circular que antes había dejado la linterna. Otra prueba que encontraron fue una de las pilas de la linterna, que debió caer al pie del castillo con la explosión.

Heiji explica que fue Wakisaka quien se lanzó al agua en llamas

Fue Wakisaka quien se prendió fuego en el puente y luego se arrojó al estanque.

Kasuya pregunta ahora a Heiji que cómo hizo Wakisaka para matar a Maho Katagiri, y él responde que, en cuanto se disolvió el gentío de alrededor del castillo, Wakisaka pidió a Maho que lo esperara en el puente. Allí Wakisaka la atacó por atrás y la mató golpeándola con un objeto contundente. Una vez muerta, la cogió en brazos y la arrojó al estanque. En cuanto estuvo tumbada en el agua, la roció con gasolina. Luego, esperó a que llegara un testigo, en este caso Ran y Kazuha, y se prendió fuego a su abrigo ante su vista, y dejó caer su mechero sobre el cadáver de Katagiri, que, rociado con gasolina, prendió repentinamente. Luego hizo como si se cayera al estanque, y una vez sumergido, se alejó buceando.

Con esto Kasuya le dice a Heiji que el plan de Wakisaka habría fallado si no hubiesen aparecido las dos chicas por casualidad. Heiji le responde que el plan le habría funcionado igualmente, porque Wakisaka había llamado con anterioridad al que sería su testigo: a Toshiaki Fukushima. Fue él a quien vieron llegar Ran y Kazuha al puente y que, al ver el panorama, huyó asustado. No tiene sentido que alguien que vaya a suicidarse prendiéndose fuego luego se tire al agua, eso prueba que la muerte de Maho Katagri no ha sido un suicidio.

Pero entonces, vuelve a interrumpir Kasuya, ¿cómo es que cuando Wakisaka volvió con la policía, no llevaba el pelo ni la ropa mojada? Heiji responde que le bastó con llevar un traje de neopreno bajo la ropa, y un gorro impermeable mientras se prendía fuego. Tras hacer la jugada del puente, buceó y salió del estanque por otro lado, escondió el traje de buzo en algún lugar, y volvió con la policía sin levantar sospechas.

Heiji se dirige ahora a Wakisaka, y le dice que seguramente fue él quien le dio el jersey a Kato y el abrigo a la señora Katagiri, porque ambos eran muy inflamables. Seguramente se los entregó diciéndoles que servirían reconocerse entre ellos fácilmente en medio de la multitud para quedar en secreto. Cuando levantó el cuerpo de la señora Katagiri, la sangre que había salpicado la cremallera de su traje de buzo y la chapa de Nobunaga que llevaba puesta se quedó marcada en el abrigo de la mujer. La marca del abrigo de Katagiri, que coincide con la chapa de Wakisaka, es la prueba de que él ha sido el autor del crimen.

Kasuya pregunta ahora por qué Wakisaka quería deshacerse de ellos tres, y Heiji le explica que no eran los únicos, antes de que empezara el viaje, Wakisaka mató al señor Hirano, el organizador. Antes Heiji y Conan le pidieron al profesor Agasa que investigara la página web de Hirano, y se fijó en que había dejado de actualizarla hace tres semanas, justo cuando apareció el segundo cadáver en el foso este del castillo de Osaka.

Wakisaka explica que sus comapañeros amenazaron a su abuelo

Wakisaka explica que los compañeros de su abuelo lo amenazaron tras enterarse de que planeaba donarlo al gobierno.

Al decir eso Heiji, Wakisaka rompe su silencio y confiesa que aquel cuerpo era el de Hirano, y que fue él quien lo mató, como a Kato y a Katagiri. Lo hizo para vengar la muerte de su abuelo, que falleció víctima del fanatismo que sentía por Hideyoshi. Su abuelo era el anciano que aparecía sosteniendo un pergamino en la foto que llevaba Katagiri en su abrigo. Poseía un pergamino que contenía pistas sobre el tesoro de Hideyoshi, pero a cierta edad se cansó del tema y decidió donarlo al gobierno. Eso hizo que sus compañeros, entre los que estaban Hirano, Kato y Katagari, se volvieran contra él.

Un día, el abuelo de Wakisaka le dijo que iba a Osaka para intentar convencerles de la donación al gobierno. Nunca más volvió a verlo, pero está seguro de que el cadáver que apareció hace 13 años en el castillo de Osaka era él, asesinado por sus compañeros. Entonces comenzó a buscarlos con la foto como única pista. Acabó encontrando a uno de ellos, sorprendiéndole lo mucho que había cambiado físicamente. Al terminar la frase, Arihiro Kasuya saca una pistola: él es el cuarto hombre que aparece en la foto del abuelo de Wakisaka.

Kasuya y un grupo de pandilleros amenaza a Heiji y a Wakisaka

Kasuya y un grupo de pandilleros amenazan a Heiji y a Wakisaka con pistolas.

Apuntando a Heiji, Kasuya comenta que tuvo sus motivos para hacerse la cirugía plástica. Poco después, un grupo de pandilleros armado con pistolas sube a la plataforma y se unen a Kasuya amenazando también a Heiji. Acto seguido, Kasuya le dice a Wakisaka que. aunque no tenga el pergamino del tigre con él, ya registrará su casa porque sabe dónde vive, y le ordena a él y a Heiji que retrocedan y enciendan la linterna de la caja. Antes de dispararle, Kasuya le pregunta a Heiji cómo supo que Wakisaka era el asesino, si cualquiera de los del grupo de viaje podía haber sido.

Quien contesta es Conan, desde una plataforma superior de la nave. Lo que les hizo sospechar a él ya Heiji fue que Yuji Kato agarrara el paraguas, el símbolo de Nobunaga. Al verlo, Kasuya le ordena que se aparte de ahí o que su amigo quedará como un colador, pero Conan le contesta que no le queda otro remedio.

Los agentes de Heizo rodean a Kasuya y a su pandilla

Heizo Hattori y sus agentes rodean a Kasuya y a sus secuaces.

Alguien baja de un salto a la plataforma sobre la que están Heiji, Wakisaka, Kasuya y los pandilleros, pero no es Conan, sino Heizo Hattori. Heizo le dice a Kasuya que puede que se haya cambiado la apariencia, pero su voz retorcida sigue siendo la de siempre. Con ello, varios agentes que habían permanecido escondidos encienden sus focos de policía, apuntando a los criminales. Heizo le dice a Kasuya que queda arrestado por cinco robos con asesinato que cometió cuando buscaba el tesoro de Hideyoshi. Ginshiro Toyama, que también está presente, le explica al criminal que su voz quedó grabada en el teléfono de una de sus víctimas, sobre el que también dejó sus huellas dactilares. Con esto, Heizo da la orden a los agentes armados, y advierte a los criminales de que, si no quieren acabar heridos, que deben entreguen sin oponer resistencia.

Con la voz de Shinichi, Conan narra cómo terminó el caso:

«Y así, el caso que comenzó hace trece años fue resuelto por Heizo Hattori, el mismísimo jefe de la comisaría de la policía de Osaka. Todo sucedió en milésimas de segundo y mientras, los otros, mirábamos embobados [cómo los agentes reducían a los criminales]

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Mientras son conducidos a comisaría en una furgoneta, Kasuya felicita sarcásticamente a Wakisaka por haber podido vengar a su abuelo, a pesar de que al final no se ha llevado el tesoro. Wakisaka le replica que, en realidad, el pergamino no contenía ningún mapa. En él estaba escrito:

Wakisaka le revela a Kasuya la verdad sobre el pergamino

Wakisaka le revela a Kasuya la verdad sobre el pergamino de Hideyoshi.

«Me he quedado con los mil artículos especificados en el pergamino del dragón.

Kayisuke.»

Al oír ese nombre, Kasuya se altera al saber que se trata del ladrón que intentó hacerse con el oro que cayó al pozo del castillo de Osaka, y comprende que los rumores del tesoro eran falsos, y que los asesinatos que cometió Wakisaka los hizo solo para vengar a su abuelo. Wakisaka le revela que Kayisuke escribió ese pergamino a modo de chiste, y su abuelo lo sabía, pero no se atrevió a contárselo a sus compañeros porque se habían ilusionado mucho con encontrar el tesoro de Hideyoshi.

Heiji descubre que él y Conan fueron un cebo

Heiji se entera de que él y Conan eran un cebo.

Shizuka le hace un masaje a Heizo

Shizuka le hace un masaje a Heizo, ajeno a las reacciones de su hijo.

Al día siguiente, de visita a la nueva comisaría de Osaka, Conan le revela a Heiji que ambos estaban siendo usados como cebo por la policía. Se lo dijo el padre de Heiji, y le dijo que el asesino “era capaz de oler a la policía desde lejos” y que para resolver el caso lo más rápidamente lo mejor era seguirle porque Heiji era un “chico valiente dispuesto a asumir todos los riesgos”. Como sabrían que habría muchos secuaces, el inspector Otaki apartó a Conan en cuanto entraron en la nave para que no corriera riesgos. Conan también le dice que Heizo ya sabía que el asesino era Wakisaka, le bastó con enterarse que una de las víctimas había agarrado un paraguas antes de morir. Heiji, enfurecido al saber que su padre le golpeó para enfurecerle para que se arriesgara y que en definitiva ha sido utilizado, grita que piensa arrancarle las orejas a con sus propios dientes. Heizo, ajeno a la rabia de su hijo, se encuentra en esos momentos recibiendo un masaje en las orejas por parte de su esposa.

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