Detective Conan Wiki
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El caso del lugar específico del secuestro
Episodio 86
Título
Kanji 誘拐現場特定事件
Romaji Yūkai Genba Tokutei Jiken
Inglés Find the Kidnap Site!
Español Encontremos el lugar del secuestro
Latino El lugar del rapto
Estrenos
Estreno Japonés 12 de enero de 1998
Estreno Inglés Desconocido
Estreno Español 3 de abril de 2006
Estreno Latino Desconocido
Staff
Director Kenji Kodama
Guionista Masato Sato
Ilustrador Shunsuke Ozawa
Director de Episodio Yoshio Suzuki
Director de Animación Hiromi Muranaka
Masahiko Itojima
Información
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Temporada Cuarta
Personajes no Debut Conan Edogawa
Ran Mouri
Ayumi Yoshida
Mitsuhiko Tsubaraya
Genta Kojima
Personajes Debut Junko
Tomidoroko
Padre de Junko
Caso resuelto por Conan Edogawa
Siguiente pista de Conan Nido de pájaro
Adaptado de Volumen especial 1 - Capítulo 2
Música
Opening Nazo
Ending Negaigoto Hitotsu Dake
Cronología
Anterior El asesinato en el refugio de la nieve (2ª parte)
Número 086
Siguiente El asesinato del amante de las grullas

Encontremos el lugar del secuestro es el episodio #086 de Detective Conan. En este capítulo, la Liga Juvenil de Detectives deberá encontrar la localización de un secuestrador con las pistas que reciben desde un radio-receptor.

Sinopsis[]

Ran tiene un torneo de kárate por la tarde, y mientras acompaña a Conan al colegio no para de pensar en llaves y patadas. Antes de despedirse de Conan, le ordena no olvidarse de venir a animarla más tarde, a las cuatro.

Temeroso por las represalias que Ran puede darle si llega tarde, Conan sale del colegio corriendo, pero Genta, Mitsuhiko y Ayumi le llaman la atención. Mitsuhiko se ha traído un radio-receptor a la escuela, y los tres lo están probando para ver si captan alguna señal de radio o móvil. De repente, se oyen las siguientes palabras por el altavoz:

Tengo a tu hija conmigo. ¿Es que no me has oído? ¡Te he dicho que he secuestrado a tu hija! Si se lo cuentas a la policía, la mataré.”

Dado que el radio-receptor sólo capta ondas en un radio de un kilómetro, el secuestrador tiene que estar cerca de donde están ellos. Para pesar de Conan, los niños exclaman que esto será una nueva misión para la Liga Juvenil de Detectives. Conan intenta escabullirse para irse al torneo de Ran, pero Ayumi lo ve. En ese mismo momento, el radio-receptor vuelve a sonar, ahora con dos voces nuevas, una de niña y otra de adulto.

“Parece que no has informado a la policía, bien hecho.”

“¡Papá!”

“¡Junko! ¿Qué le ha hecho? ¡Haré todo lo que le pida, pero no le haga nada a mi hija, se lo ruego!”

“Bien. Esta será mi primera instrucción. Sal a la terraza con el móvil ahora mismo. Así, quédate ahí. ¿Ves la antena parabólica que hay? Pues quítala. ¡Haz lo que te digo ya!”

Para Conan está claro que el secuestrador puede ver al otro hombre desde donde está. “¡Ja, ja, ja, ja! Muy bien, así me gusta. Espero que no se te ocurra la tontería de decirle nada a la policía, puedo verte claramente desde aquí, así que si das un paso en falso, mataré a tu hija!”

“¡Está bien, haré todo lo que me pida! ¿Qué es lo que quiere? ¿Dinero? ¿Eso es lo que quiere?”

De fondo se oye un sonido tenue.

“¡Ja, ja, ja, ja! No tengo prisa, ya te lo diré en su momento.”

Tras decir esto último, el secuestrador cuelga el teléfono. Conan decide que deben ir a buscarla, de modo que saca una libreta electrónica que le dio el profesor Agasa para marcar el área de 1 km de radio por el que pueden estar el secuestrador y el padre. El sonido que se oía de fondo era probablemente el del tren, de modo que el padre debe vivir en una zona próxima a la línea ferroviaria Beika.

Genta y Mitsuhiko mirando parabólicas

El secuestrador puede ver un balcón de parabólicas, pero hay demasiados balcones así en la zona.

Una vez el grupo llega allí, se ponen a mirar ventanas que miren hacia el suroeste, ya que las parabólicas suelen estar orientadas hacia esa dirección. El problema es que hay parabólicas en casi todos los balcones. Entretanto, el secuestrador vuelve a llamar.

“Hola de nuevo. Parece que tampoco has informado esta vez a la policía.”

“¿Está bien Junko?”

“¡Ja, ja, ja! Todo depende de ti si está bien o no… Me dijiste que harías lo que fuera por ella, ¿no es así? Pues lo siguiente que quiero que hagas, ¡es que te desnudes! ¡Desnudo, que te quites la ropa! ¡Ja, ja, ja, ja! Dentro de poco unas estudiantes pasarán bajo tu casa, cuando lo hagan, ¡salúdalas con la mano varias veces! ¿O es que no te importa lo que le pueda pasar a tu hija? Y cuando las saludes, diles hola bien alto ¿entendido?

¡Ja, ja, ja! ¿Cómo te sientes al ver esas estudiantes con uniforme de marinero, ja, ja? ¡Así me gusta, sigue así un buen rato!”

Con la mención de las estudiantes, Conan deduce que el piso del hombre chantajeado debe encontrarse cerca de una zona escolar. Ayumi dice que el uniforme de marinero lo llevan las alumnas del instituto Beika, de modo que los miembros de la Liga Juvenil van a buscar por sus alrededores. Pronto, el secuestrador vuelve a llamar.

“¡Bien! Ya puedes dejar de saludar, las chicas se han ido ya. ¡Ahora canta, pero canta con todas tus fuerzas para que el barrio entero te oiga!”

Los niños escuchan cómo canta el pobre hombre, pero también un sonido repetitivo al fondo, como unos golpes. Conan conoce ese sonido, pues lo había oído esa mañana con Ran: es el ruido de un martinete de unas obras. El grupo llega al lugar de las obras, y vuelve a oír el secuestrador.

“¡Ja, ja, ja! Hay que ver, mira que son tontos los padres. ¡Son capaces de hacer cualquier locura por sus hijos! ¡Sé cómo te sientes, porque yo también era padre antes! ¿Te acuerdas de aquella niña que cayó del tejado hace un año y murió? ¡Seguro que sí, porque se cayó del edificio de apartamentos del que eras administrador! ¡Pues esa niña que murió era mi hija!

“¿Señor Tomidokoro? ¿Es usted el señor Tomidokoro?”

“Sí, yo soy ése, ¡el padre de la niña que mataste! “¡Si fue un accidente…!”

“¡Cállate! El techo del edificio estaba fuera de los límites y por eso debería haber sido cerrado a cal y canto, ¡¿pero por qué se abrió ese día?!”

“¡La cerradura fue estropeada por alguien y no había ninguna forma de poder cerrarla!”

“¡Llevaba así toda la semana! ¡¿Por qué no la mandaste a arreglar en cuanto apareció el problema?!”

“Nunca pensé que nadie se subiría allí…”

“Y por eso lo dejaste estar? No me vengas con ésas. ¡Debes pasar por el mismo dolor que sufrí en aquel momento…! Tendrás tu propia medicina.”

“¿Qué quiere hacerle a mi hija Junko?”

Conan calcula a qué distancia se ha hecho la llamada

Conan explica a sus amigos cómo calcular la distancia a la que se ha hecho la llamada a partir del tiempo que tarda en oírse el sonido del tren.

En ese momento, el sonido de un paso a nivel se oye por el radio-receptor. Conan cuenta 8.2 segundos hasta que oyen el sonido ellos. Sabiendo que el tren va a 100 km/h o 27.8 m/s, se puede calcular que el edificio en el que se encuentra el padre está a 228 metros de ellos. Rápidamente ven un piso en el que hay un hombre en calzoncillos asomado. Ya han encontrado el lugar donde está la víctima, pero aún falta localizar al secuestrador.

“¡Haré todo lo que quiera, pero se lo ruego, por favor, no le haga daño a mi hija!”

“¿Cualquier cosa?”

“¡Sí, lo que sea…!”

“Bien, es lo que esperaba oír. Ve a la cocina y coge un cuchillo.”

“¿Un cuchillo?, voy. Ya lo tengo…”

“Esta es mi última petición. Quiero que cojas el cuchillo y te cortes el cuello. Entonces dejaré marchar a tu hija.”

“¡No sé si seré capaz de hacerlo…!”

“Oh… ¿Es que no te importa lo que le pase a tu hija?”

“Está bien, haré lo que me ha dicho… pero deje que hable por última vez con mi hija…!

“Adelante.”

“¡Papá!”

“¡Junko!, ¿estás bien?. ¡Sólo tienes que aguantar un poco más y todo habrá pasado!"

“¡Papá, quiero volver a casa, este sitio huele mal, es como si estuviera lleno de goma y no me gusta nada!”

Al oír lo de la goma, Conan ve una fábrica de neumáticos en la libreta electrónica, pero nota que desde ella no podría verse el balcón en el que se encuentra el padre. El secuestrador tiene que estar entonces en uno de los tres edificios que están al lado de la fábrica. Sin embargo, solo uno de ellos es un edificio de apartamentos, de modo que el secuestrador estar en ése. Además, la frase “Tendrás tu propia medicina.” Indica probablemente que el raptor y la niña están en el tejado del piso. Conan pide a Ayumi y a Mitsuhiko que llamen a la policía, mientras él y Genta suben corriendo al tejado del edificio.

Conan encuentra al secuestrador de Junko

Conan encuentra al secuestrador y a Junko en la azotea del edificio.

Mientras corren, el secuestrador cada vez insiste más en que el padre se clave el cuchillo, pero Conan logra llegar a la azotea justo a tiempo. Dándole una patada al radio-receptor, derriba al secuestrador alcanzándole en la cara y libera a Junko. Poco después llega la policía, y los miembros de la Liga Juvenil de Detectives se alegran por haber resuelto otro caso, aunque Mitsuhiko está algo triste porque con el chupinazo de Conan se ha roto el radio-receptor. De repente, Conan se acuerda de que tenía que ir a ver a Ran y sale de allí precipitadamente.

Al llegar al lugar del torneo, ve que ya ha terminado y los espectadores hablan de que Ran ha ganado. Conan está seguro de que ha usado la patada de giro inverso para ganar la final, de modo que se lo dice a Ran para fingir que ha visto los combates. Sin embargo, Ran le dice que ganó la final por la retirada de su contrincante, y al verse Conan descubierto, sale huyendo temeroso de la reprimenda que pueda darle le chica.

Curiosidades[]

  • Este es el primer episodio en ser adaptado del manga Detective Conan Special. El otro episodio adaptado de este manga fue El asesinato en la playa de arena blanca.

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